Cinco cenas, todas para dos personas, todas hechas con cosas que aguantan en el armario o en la puerta de la nevera: pasta, huevos, tomate en conserva, legumbres de bote, aceite de oliva, ajo y la verdura que haya. La más larga lleva 25 minutos, la más corta 10. Ninguna necesita ir a comprar.
Pasta aglio, olio e peperoncino: 12 minutos
Echa 160 g de espaguetis en agua hirviendo con sal. En una sartén amplia calienta 3 cucharadas de aceite de oliva con 2 dientes de ajo laminados y una pizca de guindilla, a fuego bajo, hasta que el ajo esté dorado pálido y nunca tostado. Escurre la pasta dos minutos antes, termínala en la sartén con un cazo de su agua de cocción y remueve con fuerza un minuto. El almidón de esa agua es lo que convierte el aceite en salsa.
Garbanzos con tomate: 20 minutos
Pocha media cebolla picada en aceite de oliva 5 minutos, añade 200 g de tomate troceado en conserva y una pizca de sal, y después un bote de 240 g de garbanzos escurridos. Deja cocer 12 minutos, aplasta una cucharada de garbanzos contra el borde de la sartén para espesar y termina con romero o una cucharada de pesto. Cómelos con pan, o añade 100 g de pasta corta y otro vaso de agua y tendrás una cena en una sola olla.
Tortilla con lo que haya en la nevera: 15 minutos
Cuatro huevos, 30 g de queso rallado, sal y pimienta. Cocina antes 250 g de cualquier verdura en una sartén con aceite, hasta que quede seca: calabacín, espinacas, cebolla o patatas que sobraron, todo vale. Vierte los huevos batidos por encima, cuaja a fuego medio-bajo 5 minutos, dale la vuelta con ayuda de un plato y déjala 4 minutos más.
Arroz con atún y limón: 18 minutos
Cuece 160 g de arroz. Mientras tanto, mezcla una lata de 160 g de atún escurrido con la ralladura y el zumo de medio limón, 2 cucharadas de aceite de oliva, pimienta negra y un puñado de aceitunas o alcaparras. Mezcla el arroz escurrido todavía caliente. Frío al día siguiente está igual de bueno, así que también sirve como comida para llevar.
Pan, huevo y verdura: 10 minutos
Tuesta dos rebanadas gruesas de pan, frótalas con un diente de ajo cortado y riégalas con aceite. Saltea un buen puñado de espinacas o acelgas en una sartén 3 minutos. Fríe dos huevos en la misma sartén, pon la verdura y los huevos sobre el pan, sal, pimienta y listo. Esta es la cena cuando no hay nada más y son las 21:30.
¿Qué hay que tener en casa para todo esto?
Pasta o arroz, huevos, tomate en conserva, legumbres de bote, atún, aceite de oliva, ajo, cebollas, queso curado y pan en el congelador. Diez cosas, y cualquiera de estas cinco cenas siempre es posible. Aquí ayuda más una lista compartida que un libro de recetas: cuando se acaban los garbanzos, quien se da cuenta los apunta, y el armario nunca se queda vacío.